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El Estrés en los Perros y los Problemas de Conducta

Analizando los problemas de conducta y el estrés del perro, vemos que son dos factores estrechamente relacionados que muchas veces se olvidan en la educación canina.

Vamos a ver a continuación como se relaciona el estrés canino y las malas conductas, y cuál es el origen principal del estrés en los perros.

¿Que es el estrés?

El estrés es un mecanismo adaptativo, por el cual, un organismo genera energía en menor o mayor cantidad, para obtener un recurso o evitar un peligro.

Es totalmente natural y necesario para la vida, pero en ocasiones puede dar problemas.

Cuando este mecanismo sucede demasiadas veces, en un intervalo de tiempo demasiado corto, los niveles energéticos no pueden volver a la normalidad, y se puede entrar en un estado de estrés crónico (también llamado Distrés).

Un libro que habla detalladamente del estrés canino es Neuropsicología Canina de James O’Heare

Efectos negativos del Distrés

En un estado de distrés, el perro va a tener más energía de la que necesita, por lo que intentará gastarla de muchas formas distintas (ladrando, rompiendo, moviéndose sin parar de un lado a otro…).

Además este exceso de energía hará que esté más irritable (problemas de agresividad) y más sensible a los estímulos del entorno (problemas de miedo o inseguridad).

El cortisol, es la hormona que produce este exceso de energía. Es muy necesaria para la vida, pero cuando sus niveles no pueden bajar a causa del distrés, tiene efectos muy perjudiciales, no sólo para la conducta, sino también para la salud.

El exceso de cortisol

  • Inhibe la función del sistema inmunológico, por lo que el perro será más sensible a infecciones por parásitos, bacterias, hongos y virus.

  • Detiene la función digestiva, por lo que fácilmente el intestino se inflamará y será incapaz de absorber correctamente los nutrientes necesarios para mantener la salud.
    A largo plazo, el aparato digestivo queda dañado y aparecen heces blandas e incluso vómitos con regularidad.

  • Detiene la regeneración celular. Todos los tejidos y órganos se verán afectados a largo plazo, y en mayor medida, los que necesitan renovar con más regularidad sus células (piel y aparato digestivo).

  • Incrementa la tensión muscular. Dolores musculares y contracturas, que harán que el perro esté más irritable y agresivo.

  • Mantiene al perro en un estado de activación y ansiedad constante.

Las Necesidades y el Estrés

El incremento de la energía en cualquier animal, sucede por la aparición de una necesidad. Para cubrir esta necesidad, necesitamos movernos y por lo tanto necesitamos energía. Cuando la necesidad se cubre, la energía vuelve a descender y el individuo se relaja.

 Si una necesidad no se cubre correctamente, o solo se cubre en parte,  la energía sigue aumentando con el tiempo, y pronto aparecerá el distrés.

 Los perros tienen varias maneras de disipar el exceso de energía, cuando ésta es demasiado alta, por ejemplo, el ladrido.

Cuando una necesidad no se está cubriendo correctamente o aparece un exceso de energía, el perro necesita ladrar, para poder calmarse y no llegar a estresarse.

Si no le permitimos que ladre en ese momento, el exceso de energía no bajará y progresivamente el perro entrará en un estado de distrés.

Cuando estas necesidades aparecen y se satisfacen de forma natural, el perro no se estresa, es un perro equilibrado y feliz. Cada individuo además, tiene unos niveles de cada una de sus necesidades completamente diferente a otros. Habrá perros que necesiten mucho contacto físico, y los habrá que no tanto. Por lo que necesitamos valorar en cada caso y de manera individual las necesidades propias de cada perro.

Necesidades que pueden crear Distrés

Debemos conocer cuales son las necesidades de nuestro perro para poder satisfacerlas de la forma adecuada. Algunas de ellas son:

  • Alimentación
  • Micción / Defecación
  • Sueño / Vigilia (Descanso)
  • Calor / frio
  • Seguridad
  • Instintos
  • Afecto / Contacto físico
  • Curiosidad
  • Comunicación

Estar atento a lo que nuestro perro necesita y ofrecérselo es fundamental ya que dependen totalmente de nosotros.

Al final, los problemas de conducta nos llevan a querer aprender más sobre cómo funciona la mente del perro,  sobre cómo funcionan sus conductas, sobre cómo funcionan sus emociones, …

También en muchos casos, para mejorar su bienestar, para mejorar el bienestar de la familia y el tuyo propio, porque cuando todos estos problemas de conducta vayan desapareciendo, habrá una mejor convivencia.

A veces cuando buscamos un profesional que nos ayude a solucionar estos problemas de conducta, damos con un profesional que quizás nos vaya a enseñar una obediencia al perro.  Aquí es importante distinguir que cuando nos ofrecen una obediencia, lo que sería a enseñar un sentado, un tumbado, un quieto o caminar al lado, etc … No estamos trabajando sobre el problema de conducta. Por ejemplo en el caso de un perro que rompe cosas en casa, no tiene nada que ver una cosa con otra.

Sí que en alguna ocasión, si el perro con esta obediencia, con este adiestramiento, hay más contacto y el perro se siente menos aburrido, puede ser que mejore de forma indirecta, pero lo que vamos a tener es un perro que se sepa sentar, que se sepa tumbar, que sepa hacer ejercicios, pero no hemos buscado el origen del problema.

Además un perro, cualquier animal de hecho, que está en un proceso de aprendizaje, necesita tener los niveles de estrés dentro de la normalidad.  Si está muy estresado, le va a costar mucho aprender, va a estar más distraído, no va a estar por ti, va a estar pendiente de otras cosas, y no se va a centrar, …

El estrés hace que haya una falta de concentración.

Si reducimos el estrés, vamos a reducir estos problemas de conducta. No se puede decir al 100%, porque en algunos casos, algunos problemas de conducta necesitarán un trabajo adicional, pero sí que para realizar este trabajo adicional es fundamental y necesario realizar primero un proceso de reducción de estrés porque si no el perro no va a aprender nada.

Reduciendo el estrés, vamos a aumentar esta capacidad de aprendizaje, con lo cual, después de el proceso de reducción de estrés, podemos realizar ejercicios que deseemos que el perro aprenda con mucha más eficacia, por este aumento de la capacidad de aprendizaje.

¿Qué son los problemas de conducta y qué sucede con ellos?

Vamos a verlos desde una perspectiva nueva que quizás hasta ahora no te habías planteado.  Un problema de conducta lo podemos ver también como:

  • Un mal comportamiento
  • Un comportamiento inadecuado
  • Un comportamiento inesperado

Lo que podemos considerar y entender ahora como un problema de conducta es siempre subjetivo porque depende del punto de vista de cada uno.

Cada uno podemos interpretar de forma diferente un problema de conducta. Quizás lo que para otra persona es un problema de conducta, para algunas personas puede ser algo natural y para otros puede ser un mal comportamiento.

Vamos a ver un ejemplo: en el caso de un perro que ladra, para algunas personas puede ser algo natural, me puede llamar la atención y pensar que algo le pasa al perro en este momento, pero no le doy mayor importancia.

Para otras personas o para uno mismo en otro momento, no le van a dar importancia, ni lo van a escuchar “Ah! pero estaba ladrando el perro?” ni se van a dar cuenta. Y para otras personas u otros momentos puede ser algo insoportable, y para esas personas si sería un problema de conducta. Igual un simple ladrido ya puede ser un problema de conducta intolerable para estas personas. Por lo tanto, es algo subjetivo.

De entrada, todas las conductas que puede hacer un perro las vamos a considerar como naturales. Si las hace el perro es porque son naturales a él, no hay conductas no naturales.

Como ejemplo, algo que no sería natural sería que el perro maullara. Entonces si podríamos ir corriendo a un terapeuta, sí que sería una conducta inesperada, podríamos considerarlo un problema de comportamiento, pero de entrada cualquier conducta que haga un perro es natural a él.

Que el perro persiga un gato sería algo natural en un perro, aunque nos pueda molestar. Que el perro se coma un sofá, es algo natural en el perro, aunque nos pueda molestar probablemente. Que el perro esté ladrando y no podamos escuchar en ese momento la tele, es algo natural, aunque me moleste.

Quizás tengo que valorar primero si estoy ante un problema de conducta o estoy ante una conducta de entrada totalmente natural en el perro.

Las conductas que pueden variar, será más natural en una raza u otra una conducta u otra. Un perro de caza es más natural que cace, un perro de guarda es más natural que guarde etc.

También variará dependiendo del individuo, aunque sean de la misma raza, cada animal tiene su propia personalidad. Vamos a valorar y vamos a conocer a nuestro perro y vamos a observar si hay alguna modificación, si hay algún cambio en sus conductas, y las que pueden ser naturales, respetarlas también como tales. Vamos a ver y vamos a valorar dependiendo de su raza sus conductas.

Por ejemplo:  un caniche que se puede considerar ahora más una raza más de compañía, pero un caniche en su origen es un perro de caza, es un perro de aguas, entonces seguramente habrá mucha influencia en cuanto a sus conductas de su raza, de su origen de perro cazador.

Qué interpretamos en la Terapia Emocional Canina como un problema de comportamiento?

Cuando un comportamiento que es natural, se amplifica, se intensifica, o se produce demasiadas veces, cuando este comportamiento natural se desata, estaríamos ante un problema de estrés y esto nos estaría diciendo que ya tenemos aquí un problema de conducta por el cual sabemos que el perro sufre distrés.

Ejemplo: Un perro tirando como un loco de la correa ¿Esto sería un comportamiento natural o no?

Si sucede alguna vez pues sería totalmente natural… el perro ha visto otro perrito que le cae muy bien, o en el momento de salir de casa sale como un loco porque sale desesperado por llegar a la calle, …  lo podríamos considerar como natural.

Cuando esta conducta es constante durante todo el paseo, podemos pensar que algo está pasando porque no existen otras conductas.

Lo natural, lo lógico en un paseo, es que el perro dedique un rato a oler, dedique un rato a mirar, dedique un rato a hacer otras conductas, pero no que vaya todo el rato tirando de nosotros y con ansiedad por ejemplo, se notaría mucho. Aquí estaríamos ante un problema de conducta, tenemos una conducta amplificada.

Entonces este problema de conducta lo vamos a ver desde un punto de vista más positivo, lo vamos a ver como un aviso,  nos  avisa de que hay un desequilibrio, de que hay algo que tenemos que solucionar.

Nos está avisando de que hay estrés y que puede haber algo a solucionar a nivel emocional, a nivel de necesidades, en nuestro amigo.

Vamos a ver unos ejemplos que no son todos de conductas que son naturales y se nos han ido de las manos:

  • Ladrar demasiado: Que un perro ladre es natural, que un perro ladre todo el día constantemente no lo es
  • Se pone siempre agresivo: un perro se puede enfadar, nos puede gruñir en alguna ocasión, puede gruñir a otro perro, se puede pelear alguna vez, pero si eso es constante, si es continuo, estaríamos ante un aviso también.
  • Si hace agujeros constantemente en el jardín:  un agujero es normal de vez en cuando, pero cuando esto es continuo también tenemos distrés.
  • Si lo rompe todo, si eso pasa un día, no es agradable pero no es un problema de conducta en realidad, es algo que ese día el perro por lo que sea ha tenido un pico de estrés, se ha asustado, ha habido un ruido, ha escuchado un petardo por ejemplo y se ha puesto nervioso, ha pasado miedo y ha tenido que descargar esa ansiedad en algún sitio. En este punto no lo consideramos un problema de conducta. En el caso que esto suceda a diario y con muchas cosas,  si podemos considerar que es un aviso de distrés.
  • Nos pide constantemente atención: si nos pide constantemente atención también es una conducta que está fuera de la normalidad, porque nos puede pedir atención en determinadas ocasiones durante el día, pero si esto es constante, todo el rato detrás… y llamándome la atención, aquí estaríamos ante un aviso de distrés.
  • Se lame todo el día, se acicala: el acicalamiento, el limpiarse es algo natural, si esto se amplifica a todo el día pues estaríamos ante un aviso de distrés, incluso hay perros que se llegan a hacer heridas. Estamos ante una conducta hiper amplificada.

Cualquiera de estos estos ejemplos o cualquier otro que se te pueda ocurrir de conducta que  anula a las demás y va amplificándose, nos da un aviso, nos da luz roja de que tenemos un problema de estrés, tenemos un desequilibrio y que ya podemos empezar a hacer un proceso reducción, para mejorar, para reducir, para mitigar todas estas conductas.

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Autor/a:

El Estrés en los Perros y los Problemas de Conducta

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