Consejos para Perros Adoptados – Adaptación y Estrés

Unos consejos imprescindibles para la adaptación de un perro adoptado, porque si no lo sabes puede que la adopción sea más complicada de lo que es necesario, así que en un momentito de lectura, podemos lograr que muchos más perros acaben felices en su nuevo hogar y sus familias disfruten plenamente de ellos 🙂

¡Te recomiendo que leas hasta el final!

Cualquier perro que haya vivido un proceso de abandono, cada uno con su propia historia, ha sufrido un periodo de estrés que puede haber sido más o menos largo.

Cualquier cambio produce estrés, aunque vayamos a una situación mejor, el organismo necesita adaptarse, es algo totalmente natural, por lo tanto durante el proceso de adopción, sumaremos este nuevo estrés al que ya tenía acumulado por las experiencias que haya vivido antes, abandono, estancia en el refugio, etc… Y si.., por desgracia… el estrés es algo que se acumula, y tarda bastante en reducirse.

Es importante para las personas que asesoran a los adoptantes y los mismos adoptantes tener una base de conocimientos sobre como funciona este estrés y como ayudar al perro recién adoptado a hacer lo más llevadero y cómodo posible todo el proceso de adaptación a su nuevo hogar.

Lo más importante y básico que debes saber es lo siguiente: La personalidad que está mostrando el perro, probablemente no es su verdadera personalidad porque está estresado, y podemos encontrarnos principalmente con estos dos casos:

1. El Perro Hiperactivo o Problemático

Puede presentar hiperactividad, cualquier tipo de problema de conducta (miedo, agresividad, desconfianza, ladridos excesivos, ansiedad por separación…), todo ligado a un exceso de energía producido por el estrés.

No hay que asustarse, porque como te decía, esta no es la verdadera personalidad del perro, solo está estresado.

En este caso debemos actuar con mucha paciencia y amor, entendiendo lo que le sucede, con el tiempo y los cuidados adecuados, el estrés y todo lo que éste conlleva irán disminuyendo lentamente.

Evidentemente que no es necesario que devolvamos al perro porque no se porta bien, ya te digo que es temporal y si hacemos bien las cosas tendrás un perro que te amará por encima de todo y tu a él.

Y sobretodo y fundamental es:

No intentes reprimir, castigar, eliminar o modificar estas conductas, porque las necesita para desahogar su estrés, así que no es una buena idea intentar educar a un perro durante este periodo de adaptación.

Puedes pedir ayuda a un profesional para hacer más fácil el proceso, pero lo que tienes que pedir es que te ayude a reducir el estrés y no a educar al perro (que son cosas totalmente diferentes)

El perro no está preparado ni psicológica ni emocionalmente para recibir educación de ningún tipo, ya que cualquier proceso de aprendizaje implica más estrés, y recuerda… ¡El estrés se acumula! por lo que no es aconsejable durante este periodo.

¿Qué necesita un perro recién adoptado? Ponte en su lugar…

Si tu te sintieras terriblemente estresad@ y angustiad@, ¿Quizás unas buenas vacaciones? ¿Una estancia en un balneario? donde olvidarte de todos los agobios y problemas, descansar, dormir, sentir que todo está bien..

Esto es lo que necesitará los primeros meses, paz, tranquilidad, comer bien, sentirse amado, recibir cariño, sentirse seguro, descansar… ¡Nada más!

Otro caso que nos podemos encontrar es el de: 

2. El Perro Perfecto

El segundo caso que nos podemos encontrar es cuando parece que hemos adoptado al perro perfecto! y no es que no lo sea, o no lo vaya a ser más adelante, pero si acabas de adoptar un perrito que ha sufrido mucho y no da síntoma alguno de hiperactividad, etc… es probable que padezca estrés crónico.

Y de nuevo ¡No te asustes porque se le va a pasar!

Un perro que sufre de estrés crónico es porque lleva mucho tiempo padeciendo estrés y tiene toda su energía agotada, por lo que nos vamos a encontrar con un animal en apariencia muy tranquilo, que no ladra, que no molesta, que no pide comida, que no da ningún problema.

Pero esto va a durar un periodo de tiempo variable (suelen ser entre 15 días a un mes) ya que el perro se va a ir recuperando porque evidentemente va a estar mejor en tu casa.

Lo que suele suceder cuando se supera este primer periodo es que pasamos a un perro como el que hemos visto en el punto uno, hiperactivo, con problemas, etc…. ya que el perro aún no se ha recuperado del todo, necesitará más tiempo, pero hay personas que ante este cambio y por desgracia deciden devolver al perro porque parece que «se haya vuelto loco» y se ven desbordados por la nueva circunstancia.

Una vez más, es algo normal, no hay que asustarse porque solo es un proceso de adaptación, y muchas veces solo con saberlo nos sentimos más seguros y simplemente esperamos a que esta etapa acabe para que el perro pueda equilibrase emocionalmente.

Evidentemente no siempre es así o todos los casos son iguales pero es importante avisar a los adoptantes de que esto puede suceder para que estén preparados y sepan cómo afrontar correctamente la situación. 

Y para finalizar, un punto que se englobaría en los dos anteriores pero como es muy frecuente lo trataré a parte.

3. Los Pipís en Casa

Un perro recién adoptado y por lo tanto estresado, va a tener mucha más necesidad de hacer pis de lo normal (es un síntoma típico del estrés) y es muy normal que se le escape dentro de casa a no ser que salga muchas veces a la calle durante el día.

Esto no es un problema de conducta, ni que el perro no sea limpio, de nuevo solo es estrés.

Él no dispone de un baño en casa y no se puede aguantar… porque la vejiga urinaria tiene un limite!! y pasado este límite el pis sale sin que lo pueda evitar. 

¿Qué pasa si le castigo o le riño o me enfado por hacerse pis en casa? Que va a intentar aguantarse más, que se va a asustar, que se va a sentir más angustiado… por lo que se estará estresando más.

¿Y si se estresa más? ¡Necesitará orinar aún más! Por lo que entraremos en un circulo vicioso de más estrés, más pis, más castigo, que no va a resolver el problema sino que lo va a aumentar.

¿Cuál es la solución? Que se reduzca el estrés, y al reducirse éste también su necesidad de orinar, por lo que se podrá aguantar mejor.

Podemos además ayudarle en el proceso sacándole más veces al día a hacer sus necesidades y premiándolo cuando lo haga en la calle

(¡Eso sí!) Si se le escapa el pis en casa, no hagas ni caso, solo lo limpias y te llenas de paciencia, amor y entendimiento por la situación que está viviendo y todo lo que ha podido sufrir antes de estar en tu casa.

En resumen, hay que tener muchísima paciencia y cariño con un perro recién adoptado, no hay que asustarse se observamos cambios en su conducta durante el proceso de adaptación porque normalmente son debidos al estrés y con el tiempo y nuestro amor todo se colocará en su sitio.

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